Desde el año 1997 hemos previsto que Internet sería finalmente la plataforma de infraestructura sobre la que se brindarían todos los servicios y aplicaciones de telecomunicaciones. Desde ese año estamos experimentando e invirtiendo en la tecnología de Voz sobre IP (VoIP) y, en particular, en la telefonía Internet. Sabíamos que nos encontraríamos finalmente con la férrea oposición a nuestro avance de las compañías telefónicas tradicionales. En el caso de Chile, de Telefónica CTC.

Sin embargo, nunca previmos que la defensa que haría esta compañía de sus intereses económicos, llegara al extremo de restringir principios básicos de libertad en la Red, tanto en los hechos, como en los contratos que suscribe con clientes e ISPs independientes. Creemos que enfrentamos hoy un desafío similar al de los inicios de la Internet comercial cuando diversas conductas adoptadas por CTC entorpecieron su normal desarrollo en nuestro país y llevaron a nuestra sociedad matriz, Magenta, a lanzar lo que denominamos la “Cruzada por una Internet de Calidad en Chile” durante el año 1998.

A tal punto ha llegado, a nuestro juicio, la trasgresión incurrida y el abuso de su posición dominante que hemos debido recurrir al Tribunal de Defensa de la Libre Competencia (TDLC) para denunciar estas conductas totalmente contrarias al espíritu que impera en la Red y que debemos respetar quienes participamos en su desarrollo.

Las restricciones a los usuarios de Internet son de tal magnitud que nuestro caso debe sentar un precedente jurídico para que nadie pueda restringir derechos tan importantes como el acceso a todas las posibilidades que Internet nos brinda por cuanto ello entorpecería el desarrollo económico y social de un país en su transición a la Sociedad de la Información. Por otra parte, si bien RedVoiss y la telefonía Internet son hoy las actividades afectadas por estas conductas, el peligro de aceptar los argumentos de CTC en áreas tan diversas e importantes como la televisión, la prensa, la salud, la educación y la economía en general, que usan o usarán Internet para su desarrollo futuro, conlleva a nuestro juicio una seria amenaza a las libertades económicas básicas, lo que afectaría severamente la libre competencia.

A través de estas páginas Web queremos poner abiertamente en conocimiento de la comunidad el desarrollo de nuestra demanda y la respuesta de Telefónica CTC. Lo hacemos porque estamos muy conscientes de lo que está en juego y porque Internet nos brinda la oportunidad para dar a conocer estos hechos sin los filtros y bloqueos que impone la posición dominante de la empresa demandada.